Muchos negadores del Genocidio Americano argumentan que la única prueba sobre tales hechos es la Brevísima Destrucción de las Indias, escrita por el sacerdote Bartolomé de las Casas; sin embargo este ardid oculta las pruebas mismas arqueológicas y documentales (crónicas de conquista). Este error se produce por la misma educación o su negación a una pertenencia o ascendencia americana, los negadores del genocidio recurren a libros o fuentes donde la arqueología esta ausente, nada se sabe previo al desembarco europeo, salvo pequeñas reminiscencias. No hay un estudio profundo de la Historia americana, que se ha hecho muchas veces obviando a los grupos americanos y ocultando su genocidio. Sólo la conocen los estudiosos, arqueólogos y entusiastas investigadores, aún así quedan muchas preguntas, y enigmas. Bartolomé de Las Casas no fue el único que escribió sobre el Genocidio americano, lo hicieron antes los mismos genocidas europeos de su propio puño y letra, varias narraciones de esas atrocidades se encuentran en distintas secciones de este sitio. Aquí transcribo algunos pasajes resumidos de la Crónica de Bartolomé de Las Casas: Llega a la Isla que los europeos rebautizaron La Española en 1502. Consigue una encomienda y ve la matanza de originarios. Debido a los atropellos contra los moradores originales del Caribe (aniquilados por el genocidio de Europa), realiza varios memoriales de agravios. Proclama que se asienten colonos europeos para poblar las Islas que ya se estaban despoblando por enfermedades y matanzas (primer germen de la invasión, la dependencia y el colonialismo impuesto por Europa). Las Casas consigue unas tierras gracias a Carlos I, tierras arrebatadas a los americanos mediante la invasión física. En 1523 los Mexicas matan a muchos cristianos en el pueblo de Cumaná, Las Casas se da cuenta que es imposible pacificar a los Mexicas debido a la ambición y estragos de los genocidas europeos. Por aquel entonces Las Casas discute en un mundo de mente esclavista, medieval, racista e intolerante (muy parecido al actual) “los derechos de los indios” (se discute aún en la actualidad después de tantos siglos, lo que demuestra la involución del pensamiento humano en todo sentido). También discute el derecho de los reyes católicos a realizar la guerra bajo excusa de su paganidad. Este fundamento tan antiguo es el pilar de la justificación jurídica para las leyes posteriores y la estigmatización social que sufren todos los americanos, nativos o mestizos americanos. La fecha de 1526 en la que Bartolomé escribe la Historia General de las Indias, marca las conocidas atrocidades que desde décadas y luego durante siglos provocaron los europeos. Fue el primer Tratado de Derechos Humanos que amparaba al hombre americano, mucho antes que apareciera el concepto de Derechos Humanos como tal. Ese escrito considera al americano como ser humano de pleno derecho, igual que cualquier ser humano y la injusta guerra de los conquistadores que provoca la justa rebelión de los americanos. En Nicaragua denuncia el envío de esclavos a Perú. Conoce en España a Bartolmé de Carranza y a Francisco de Victoria, que dice que el papa no tiene derecho alguno sobre la orbe y no puede conceder a los príncipes el derecho a evangelizar. Las Casas repite hasta el hartazgo “no se deben dar los indios a los españoles en encomienda”, este deseo tuvo mucho apoyo de Carlos I, se interviene el Consejo de Indias por corrupto y esclavista como prueba contundente que todo lo que decía Las Casas era una realidad. En 1550 Carlos I trae a debate si la Conquista (germen de lo que sería el posterior genocidio) es lícita o no. Como defensor de la corriente genocida y de la condición natural de esclavos de los americanos se halla Juan Ginés de Sepúlveda (que tiene calles en su honor en países sudamericanos que poseen gobiernos con mentes genocidas). Para este defensor de la esclavitud, los americanos eran bárbaros (según conceptos del Medioevo, que seguirán aplicándose por las mentes genocidas y europeizantes incluso posteriores a la independencia de la corona española, pero heredando todas sus instituciones y gobernantes de origen europeo). Para Las Casas el americano era un ser humano de pleno derecho. De esta manera su pensamiento humanista estaba adelantado siglos respecto al nacimiento de los Derechos Humanos en siglo XIX. El fue el primer vocero blanco que defendió los Derechos Humanos de los americanos, aunque cometió desaciertos que no pudo ver, como el de evangelizar aún por métodos pacíficos. No existe evangelización pacífica, toda evangelización lleva una modificación de la estructura valorativa y espiritual de un ser humano.
Las Casas fue el primer europeo que habló de matanzas de grandes grupos humanos y que hoy conocemos como genocidio, utilizando otros términos pero que implican la misma idea que hoy define tan tremenda palabra: las matanzas y estragos de gente inocente y despoblados de pueblos. Estas palabras hallan respaldo además en las Crónicas de Cortés que cita gentes inocentes y con mucho temor (hubo matanzas de pueblos indefensos en toda América, como en la conquista de lo que luego sería el territorio de los Estados Unidos).
Como yo digo en el Inicio de ésta página, los crímenes cometidos en esas épocas si fueran cometidos hoy serían propiamente llamados genocidio o crímenes de lesa humanidad (en verdad la palabra que usemos no le quita ni agrega demasiado). Lo que si importa es que conozcamos en profundidad lo que creemos conocer y conocemos en la superficie o decimos saber y que en realidad sabemos una ínfima parte.
Si en aquellas épocas no había leyes que condenaran dichos crímenes, si había principios morales mucho más fuertes que las leyes mismas y religión católica con mandamientos bíblicos que dicen textualmente cuales son los pecados. Todo este mundo de principios, creencias y normas sociales (la base de las leyes posteriores) fue quebrantado en forma sistemática y despiadada por los conquistadores. Muchos historiadores apoyan la conquista pasada o el genocidio (viéndolo con ojos del presente sólo para darle una calificación moderna), negando el carácter sistemático de la conquista, atribuyendo al genocidio étnico (mestizaje) un grado de unión entre pueblos, como una amalgama necesaria y querida entre los mismos, otros historiadores hablan de la conquista de América como un acto de amor…
Las Casas dice que esa conquista es inicua, tiránica y por toda ley natural y divina, condenadas, detestadas y malditas. Describe la codicia y la ambición de los europeos (los historiadores defensores de la conquista lo niegan, sin pruebas), en las crónicas de la conquista, escritas por puño y letra de los conquistadores describen los objetos fínismos de oro y plata, esmeraldas, piedras preciosas, esclavos, mujeres prostituidas a la fuerza, especias y demás que los europeos robaron, lucraron y destruyeron. |